Cimavilla
Barrio viejoEl barrio de pescadores en lo alto: callejas, sidrerías y el alma de la ciudad.
Gijón en pareja se disfruta despacio: atardecer junto al Elogio del Horizonte, calles de Cimavilla y una buena mesa con vistas. Estas son las ideas que mejor funcionan.
El barrio de pescadores en lo alto: callejas, sidrerías y el alma de la ciudad.
La escultura de Chillida en el Cerro de Santa Catalina. Métete dentro: el mar 'suena'.
La gran playa de la ciudad y su Paseo del Muro. La Escalerona es el punto de encuentro.
Ciudad de la Cultura colosal: sube a la torre para ver Gijón entero.
25 hectáreas de jardines atlánticos para desconectar a un paso del centro.
Al final de la playa, terrazas frente al mar (El Tostaderu y alrededores) para una copa al atardecer.
Clases en plena playa urbana. Si ya sabes, las olas tremendas están en Xago y Frexulfe.
Arte contemporáneo y nuevos medios dentro de la Universidad Laboral.
La taberna de Esther y Nacho Manzano (Casa Marcial) en el centro: cocina asturiana actual, de producto y sin pretensiones. Ideal para descubrir la alta cocina de la región a buen precio.
Cocina a la brasa y al fuego de leña con buen producto del Cantábrico y carnes maduradas. Ambiente cuidado para una comida o cena especial.
Una estrella Michelin sobre el puerto deportivo, frente al Cantábrico. Cocina de mercado de Gonzalo Pañeda con pescados y mariscos de la zona. Para una ocasión especial.
Brasa y producto en un local moderno: pescados y carnes a la parrilla, con piezas de vaca madurada. Barra, comedor y zona de copas.
Un clásico de Gijón cerca de la playa, especializado en pescados y mariscos del día y cocina asturiana de toda la vida. Apuesta segura para los amantes del mar.
Cocina creativa del chef Ricardo Señorán que cruza raíces asturianas y extremeñas. Menús degustación y Bib Gourmand de la Guía Michelin, en pleno centro.
Estrella Michelin del sumiller Marcos Granda: solo 12 comensales y menú degustación frente a la cocina. Una experiencia íntima con gran bodega.
Pequeña taberna marinera centrada en el bonito y el producto del mar. Medias raciones para compartir y menús degustación de muy buena relación calidad-precio.
Cocina de autor de mercado a la entrada de Cimavilla, junto a la Plaza Mayor. Guisos largos y medias raciones; Bib Gourmand de la Guía Michelin.
Cocina asturiana moderna muy popular en la ciudad, famosa por sus cachopos y sus carnes. Raciones generosas y mucho sabor.
Casa de comidas y sidrería con solera en pleno centro, con guisos y platos asturianos de siempre en un comedor con mucho carácter.
Cocina asturiana de producto bien ejecutada, con pescados, carnes y platos de temporada. Trato cercano y cocina honesta.
Sidrería asturiana de ambiente animado, conocida por sus cachopos y raciones para compartir. Perfecta para venir en grupo y escanciar sidra.
Sidrería tradicional con cocina asturiana casera y buena relación calidad-precio. Ambiente de barrio para comer como en casa.
Sidrería con parrilla: carnes y pescados a la brasa, cachopos y sidra de la zona. Generosa y pensada para compartir.
Sidrería-restaurante con ubicación inmejorable en la Plaza Mayor. Cocina asturiana tradicional —fabada, arroz con pixín, pescados de rula— y sidra escanciada.
Sidrería del casco antiguo con nueva generación: chigre de siempre y cocina creativa de temporada. Tapas con toques de fusión y muy buena relación calidad-precio.
Reinventa el chigre asturiano con tapas de fusión y producto local llevado a otros mundos. Ambiente informal, buen precio y perros bienvenidos.
Gastrobar de tapas y platos para compartir, con cocina actual y precios ajustados. Buen plan informal en el centro.
Gastrobar de cocina creativa y picoteo bien resuelto a buen precio. Ambiente desenfadado para tapear y compartir.
Pequeño local de cocina de mercado y raciones cuidadas con muy buena relación calidad-precio. Acogedor y para repetir.
Bistró de cocina moderna con toques de fusión y presentaciones cuidadas. Buen equilibrio entre creatividad y precio.
Taberna de cocina creativa con raíces andaluzas: frituras, guisos y platos para compartir con mucho sabor. Diferente y resultona.
Cocina creativa que fusiona tradición asturiana con toques asiáticos y mexicanos. Carta corta pero original en un ambiente elegante; conviene reservar.
Sidrería-marisquería de referencia en el centro. Su arroz con bogavante es legendario, junto a pescados y mariscos del Cantábrico. Reserva con antelación.
Taberna con solera y cocina de mercado de temporada. Comedor íntimo de pocas mesas, solo con reserva; carne, merluza y croquetas de compango muy elogiadas.
Sidrería-marisquería desde 1983 en pleno centro. Pescados y mariscos del expositor a la mesa, sidra natural y sello de calidad asturiano.
Asador con vistas a la bahía en el Muro de San Lorenzo. Tapas, raciones generosas, bollos preñaos y menú del día; cordero y cochinillo por encargo.
Templo de la carne a la brasa: chuletones, carnes maduradas y guarniciones generosas. Ambiente informal y buen producto.
Trattoria italiana con pizzas y pastas caseras de receta tradicional. Acogedora y muy familiar.
Pizzería de masa artesana y largas fermentaciones, con ingredientes de calidad. Para los que buscan una buena pizza italiana.
Bar de ramen japonés con caldos largos y bocados asiáticos. Pequeño, informal y muy bien valorado.
Ramen y cocina asiática en un ambiente moderno y desenfadado. Buena opción para salir de lo típico.
Cocina peruana auténtica: ceviches, causas y platos con personalidad. Sabores vivos para abrir el apetito.
Cocina mexicana casera con tacos, nachos y platos para compartir. Ambiente alegre, perfecto para ir en grupo.
Cocina india con curris, tandoori y panes naan recién hechos. Picante al gusto y opciones vegetarianas.
Italiano céntrico con amplio interior y terraza. Carta de pasta y pizzas que mezcla tradición italo-mediterránea e innovación; cómodo para ir en familia.
Cocina italiana auténtica junto a la Playa de Poniente: pastas caseras, carbonara sin nata y pizzas de masa fina. Acogedor y muy concurrido, reserva.
Las terrazas de Ipanema, al final de la playa de San Lorenzo, son el clásico para tomar algo casi con los pies en la arena: cañas, raciones y puestas de sol sobre el Cantábrico sin moverte del plan de playa.
El chiringuito a pie de arena de la playa de La Ñora: la opción natural para comer o tomar algo sin salir de la cala, entre Gijón y Villaviciosa, después de un baño en una de las playas más bonitas del concejo.
Chiringuito sobre las dunas de la playa de Verdicio, frente a Cabo Peñas. Hamburguesas muy variadas, música en directo y unos de los mejores atardeceres de Asturias. Conviene reservar en temporada.
Merendero de toda la vida en la subida a La Providencia, con un hórreo en el patio y vistas al Cantábrico. Chorizo a la sidra, morcilla y arroz con leche a cinco minutos del centro.
Trattoria rural italiana en Venta las Ranas, camino de Villaviciosa y cerca de Playa España: pasta fresca al momento, carbonara y risotto caseros. Solo terraza y reserva por WhatsApp.
Gijón en pareja se disfruta despacio: mar, casco viejo y buena mesa son la receta perfecta para una escapada con encanto.
Ver caer el sol junto al Elogio del Horizonte, en lo alto del Cerro de Santa Catalina, es el plan romántico por excelencia, con toda la bahía a vuestros pies.
Las callejas de Cimadevilla, el Muro de San Lorenzo al atardecer y el Jardín Botánico Atántico invitan a perderse sin prisa.
Rematad con una cena con vistas al mar o en una sidrería con solera. Producto del Cantábrico y un buen vino o sidra: no falla.
Desde el Cerro de Santa Catalina, junto al Elogio del Horizonte de Chillida, con el mar de fondo. El paseo de San Lorenzo en pleamar también es precioso.
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